jueves, 27 de noviembre de 2008

DESARROLLO DE LA MOTRICIDAD FINA EN LOS NIÑOS DE 0 A 6 AÑOS

El desarrollo de la motricidad fina es de vital importancia en todo el proceso del aprendizaje de los niños.

La motricidad fina comprende todas aquellas actividades o movimientos con un nivel mas alto de coordinación, mas precisión y mas complejas del desarrollo motor de los niños. Todo esto depende de un adecuado desarrollo neuromotriz, ya que requiere un aprendizaje largo para su adquisición y para poder realizar una serie de tareas con unos resultados adecuados.Las habilidades de aprender y desempeñar la motricidad fina dependen de varios componentes, que incluyen alcanzar, asir, soltar, destreza, manipulación, uso de ambas manos y habilidades visomotoras.

Haciendo una retrospectiva bien resumida del desarrollo neurológico de los niños vemos que la primera participación de la motricidad fina en los bebés se observa entre los 0-2 meses de nacido a través de uno de los reflejos primitivos, que es el “agarre de prensión” en donde el niño responde cerrando la mano de forma abrupta cuando es estimulado en la palma de la mano. A los 4-8 meses el reflejo de prensión se debilita y el niño comienza a agarrar objetos voluntariamente y con mayor facilidad utilizando un agarre de tipo cubital, palmar y apretada, toma objetos como cubos, cascabeles y pelotas. Intenta agarrar objetos en la línea media. De los 8-12 meses se observa una maduración en las pinzas para tomar objetos pequeños, pasa objetos de una mano a la otra, usa ambas manos para tomar y sostener objetos grandes, suelta los objetos en forma voluntaria, aunque mal controlado, le gusta lanzar, pegar con los objetos y botarlo, aún no demuestra preferencia manual. De 1-2 años utiliza con más precisión la pinza fina para sostener objetos pequeños, suelta los objetos de forma controlada, arma torres de 2 a 5 cubos, raya o hace garabatos con un lápiz de color. De los 2-3 años se desarrolla la manipulación, puede mover objetos de la palma de la mano a los dedos sin la ayuda de la otra mano, usa ambas manos para abrir cajas, da cuerda a los juguetes, ensarta cuentas grandes, copia líneas simples, y corta con tijeras. De 3-4 años el niño maneja cierres grandes, usa bien las manos para vestirse y desvestirse, colorea sobre líneas y copia formas simples, corta formas grandes con tijeras. De los 4-6 años el niño aprende a atarse los cordones, aprende a escribir su nombre, copia todas las letras, número y frases cortas, comienza a usar tenedor y cuchillo para cortas, completa rompecabezas de hasta veinte piezas, abre la mayoría de los envoltorios y maneja el ratón de la computadora.

En estas fases del desarrollo es de vital importancia la adecuada evaluación y estimulación de los diferentes niveles del desarrollo de la motricidad fina.
Tenemos que tener en cuenta que por lo general la función de las extremidades superiores progresa de gruesa a fina, de proximal a distal, de los general a lo específico, de cubital a radial y de patrones mas asimétricos a mas simétricos.